Las alergias forman parte del día a día de millones de personas en España. Rinitis alérgica, estornudos, picor nasal, lagrimeo o urticaria son síntomas frecuentes que suelen tratarse con un mismo grupo de medicamentos: los antihistamínicos.
En este artículo te explicamos qué son los antihistamínicos, cuáles son los más usados en España y en qué casos se utilizan, con una guía clara para entender las diferencias entre ellos.
Aviso importante: este contenido es informativo y no sustituye la valoración médica o farmacéutica. Ante cualquier duda o si los síntomas persisten, consulta siempre con un profesional sanitario.
Qué son los antihistamínicos y cómo funcionan
Cuando una persona alérgica entra en contacto con una sustancia que le provoca reacción (polen, ácaros, pelo de animales, moho…), su organismo libera histamina.
La histamina es la responsable de muchos de los síntomas típicos de la alergia:
- Estornudos
- Picor nasal y ocular
- Lagrimeo
- Enrojecimiento de la piel
- Ronchas o urticaria
Los antihistamínicos actúan bloqueando los receptores H1 de la histamina, reduciendo así la intensidad de estos síntomas.
Tipos de antihistamínicos: primera vs segunda generación
No todos los antihistamínicos son iguales. Existen diferencias importantes entre los de primera y segunda generación.
Antihistamínicos de primera generación
Son los antihistamínicos más antiguos.
- Mayor efecto sedante
- Más efectos secundarios (somnolencia, boca seca, mareo)
- Menor duración de acción
Actualmente su uso es más limitado y suele reservarse para situaciones concretas como picor intenso o reacciones agudas.
Antihistamínicos de segunda generación
Son los más utilizados hoy en día.
- Menos somnolencia
- Efecto prolongado (hasta 24 horas)
- Mejor perfil de seguridad
- Dosis habitual: una vez al día
Por estos motivos, son los preferidos en rinitis alérgica y urticaria leve o moderada.
Antihistamínicos más usados en España (por principio activo)
Loratadina
Uno de los antihistamínicos más conocidos y utilizados.
- Indicada en rinitis alérgica estacional y alergias leves
- Buena tolerancia y baja sedación
- Duración aproximada: 24 horas
- Toma habitual: una vez al día
Desloratadina
Derivado activo de la loratadina.
- Uso en rinitis alérgica y urticaria crónica leve
- Efecto prolongado
- Baja probabilidad de somnolencia
Cetirizina
Muy utilizada tanto en alergias respiratorias como cutáneas.
- Eficacia elevada
- Indicada en rinitis alérgica y urticaria
- Puede causar algo más de somnolencia en algunas personas
Levocetirizina
Es el enantiómero activo de la cetirizina.
- Perfil similar a la cetirizina
- Posible mejor tolerancia en algunos pacientes
- Uso frecuente en rinitis y urticaria
Fexofenadina
Destaca por su bajo efecto sedante.
- Indicada en rinitis alérgica y urticaria
- Mínima somnolencia
- Adecuada para personas que necesitan mantenerse alerta
Ebastina y bilastina
Muy utilizadas en España, especialmente en rinitis alérgica.
- Buena eficacia clínica
- Baja sedación
- Alta presencia en recetas y dispensación en farmacia
Rupatadina
Antihistamínico con un perfil algo diferente.
- Uso en rinitis alérgica y urticaria
- Acción adicional sobre otros mediadores inflamatorios
¿Necesito receta? Antihistamínicos con y sin prescripción
En España, algunas presentaciones de antihistamínicos como la loratadina o la cetirizina pueden adquirirse sin receta médica.
Sin embargo:
- No todas las dosis ni formatos son sin receta
- No todos los antihistamínicos se dispensan libremente
- No se recomienda un uso prolongado sin control sanitario
Ante la duda, consulta siempre con tu farmacéutico o médico.
Cómo elegir el antihistamínico adecuado
No existe un antihistamínico “mejor” para todo el mundo. La elección depende de:
- Tipo de alergia (respiratoria o cutánea)
- Necesidad de evitar la somnolencia
- Otras enfermedades (cardíacas, hepáticas o renales)
- Embarazo o lactancia
- Otros medicamentos que se estén tomando
No se deben combinar varios antihistamínicos sin indicación médica.
Acude al médico si los síntomas no mejoran o aparecen signos de alarma como dificultad respiratoria o hinchazón de labios y cara.